Cuando se trata de temas bancarios y financieros, de ahorrar dinero y de salir de tus deudas, es tentador buscar excusas y coger la salida fácil: fingir que no pasa nada.

Sin embargo, esconder la cabeza en la arena como un avestruz no solo te dejará con los bolsillos vacíos y un mal sabor de boca, sino que también puede hacer que te asfixies bajo el aplastante peso de tus problemas económicos.

Aquí tienes 10 de las excusas para no ahorrar más comunes, y las razones por las que deberías reconsiderar tus finanzas y tus hábitos de gasto este año.

1 «No sé controlar el dinero»

Esta es, con diferencia, la excusa que más se escucha entre amigos y compañeros. Al decir que son incapaces de gestionar el dinero, algunas personas creen que cavar agujeros cada vez más profundos en sus finanzas queda justificado. ¡No es verdad! La única forma de cambiar tu situación es intentándolo de verdad. Por supuesto, resultará más fácil para algunos que para otros, pero sentarse, crear un presupuesto y seguirlo al pie de la letra son los primeros pasos para mejorar tu gestión del dinero.

 

2 «Ganaré más en el futuro»

Muchas personas creen que ganarán más a medida que avance su carrera, una suposición totalmente razonable pero que, por desgracia, no siempre se cumple. Y, desde luego, una suposición en la que no deberías basar tu plan de ahorros. Si estás ganando dinero ahora, guárdate algo para el futuro y aprovecha el resto al máximo. Nunca se sabe lo que hay a la vuelta de la esquina.

 

3 “¡Carpe diem! ¡Quiero vivir la vida ahora que soy joven!»

Un sentimiento ciertamente admirable que, desde luego, se debe tener en cuenta al hacer un plan de ahorro, pero que no debe tener prioridad sobre el plan. La mentalidad de «solo se vive una vez» puede llevarte a gastar dinero en todo tipo de placeres superficiales y fugaces (muchos de los cuales acaban con un resacón horrible). Encuentra el equilibrio entre disfrutar de tu vida y cuidar de tu futuro.

 

4 “Me merezco una recompensa por todo mi trabajo”

Las recompensas son una excelente herramienta de motivación para cumplir con tus objetivos de ahorro… ¡Pero asegúrate de cumplirlos antes de darte un capricho! ¿De verdad necesitas el último modelo de teléfono móvil, esos zapatos nuevos o esa chaqueta de diseño?

La respuesta es casi seguro que no, y aunque una recompensa de vez en cuando puede ayudarte a subir la moral, no debería convertirse en algo que das por sentado. ¡Nada es especial si lo haces siempre!

 

5 «No tengo tiempo ni dinero para empezar a ahorrar»

Sabes que esto no es cierto. Siempre hay cosas que puedes hacer para ahorrar dinero.

¿Comes cada día por ahí? Prepárate bocadillos o tuppers por la noche y llévatelos contigo al día siguiente.

¿Vas en taxi cada dos por tres? Coge el autobús, la bicicleta o ve caminando, si puedes.

No sólo ahorrarás dinero, sino que sentirás cómo mejora tu salud al hacerlo.

¿No tienes dinero para ahorrar, pero siempre encuentras algo para unas cervecillas en el bar? ¡Anda ya! Deja de engañarte.

 

6 «El dinero no es importante»

Esta suele ser la excusa preferida de estudiantes, liberales y librepensadores en general, incluidos muchos de nosotros en el pasado. Pretender que no eres materialista y al mismo tiempo gastarte cada céntimo que pasa por tus manos es un método perfecto para acabar hasta el cuello de deudas. Incluso si de verdad no te importa el dinero ahora, llegará el momento en que sí que lo hará. Prepárate guardando algo ahora.

 

7 “Tengo que pagar gastos imprevistos”

Aunque arreglar el ordenador, pagar el dentista o una multa de tráfico son cosas que seguramente no esperabas, es tan probable que ocurran que realmente deberías contar con ello. Añade una columna de «gastos inesperados» a tu presupuesto semanal o mensual y no toques ese dinero. Si por suerte no hay imprevistos ese mes, ¡tendrás más para añadir a tus ahorros!

 

8 «No tendré que preocuparme cuando reciba mi herencia»

Aparte de lo moralmente cuestionable que es esta forma de pensar, se basa en la misma idea que el punto 2, esperar ganar más dinero en el futuro. La verdad es que nadie sabe lo que el mañana traerá y poner todas tus esperanzas en la herencia sería como vender la piel del oso antes de haberlo cazado.

 

9 «No tengo hijos, dependo de mí mismo. No necesito ahorrar”

De nuevo, nadie sabe lo que depara el futuro. Quizás ahora mismo seas independiente y no tengas responsabilidades financieras, pero ¿y si la cigüeña te visita por sorpresa?

Tienes que prever el futuro y todos los resultados posibles. Incluso sin tener en cuenta niños y personas dependientes (¿qué edad tienen tus padres?), abrir una cuenta de ahorros y hacerla crecer poco a poco es una práctica inteligente cuando queremos vivir un estilo de vida prudente y sostenible.

 

10 «No puedo pedirle un aumento de sueldo a mi jefe»

¿Qué mejor manera de ahorrar que ganando más dinero?

No subestimes tu valor y habilidades y tampoco dejes que lo hagan.

Por supuesto, para solicitar un aumento debes elegir el momento adecuado (tu segunda semana en el trabajo obviamente no lo es), pero no tengas miedo de intentar mejorar tus circunstancias. Porque la verdad es que, la mayoría de veces, el dicho «Quién no llora, no mama» suele ser cierto.

Así que, antes de reunirte con tu jefe, piensa detenidamente cuáles son tus méritos, tu valor para la empresa y por qué crees que mereces un aumento y entonces ¡haz todo lo que puedas para convencerle!

 

Ahora te toca a ti

¿Cuáles son las peores excusas para no ahorrar que has usado?
¿Qué te motiva a empezar a ahorrar?
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